Escribo sobre lo que me pasa por la mente y corazón, pero a veces borro lo que escribí porque me parece muy personal, y mi temor a caer mal, le gana a mis ganas de simplemente desahogar. Desahogar la mente del pensamiento rumiantes que como las vacas, me paso, vomito, me paso el vomitado y vuelvo y lo vomito.

Es un ejercicio de auto – satisfacción?

Auto – estima?

Para ustedes que me leen, ustedes que son pocos, les pido que no tomen mis palabras como una verdad absoluta, ni la regla, ni el cómo. Tomen mis palabras como un compartir mi experiencia de vida, de nuevo desde lo más íntimo.

 

Hace unos días escribía acerca de respetar los espacios, y de cómo es importante para mí, o al menos de eso me estoy dando cuenta, respetar los espacios hasta de la persona más cercana es muy importante. Pero hay unos espacios que son a veces difíciles de respetar por ni siquiera te das cuenta que existen. La rutina, la constante fijación que tengo de hacer, de sacar los hijos, el trabajo, las relaciones adelante, ocupan tanto mi existir que olvido pensar en mí.

 

Escribí un día, yo no soy solo mamá.

 

Ser mamá me cambio la perspectiva de mi vida, me cambio el punto de vista, cambió mis prioridades, y si bien mis hijas lo son todo para mí, no pueden abracarlo todo pues pienso debe haber un equilibrio entre todos los roles que asumes ser. Roles que asumo ser con toda mi energía y bien hechos, obvio según mi criterio de hacer las cosas bien.

Cuando las prioridades cambiaron, de la noche a la mañana, uno se prepara 9 meses para un cambio, y cuando llega, este cambio no es paulatino, si tu trabajo de parto fue de 16 horas, esas 16 horas ni siquiera piensas en el mañana, ni en lo que puede pasar dentro de 5 minutos. Es un momento bien vivido por que se vive el ya. Y ya, ya paso. Si me entienden?

 

Ya!

 

Ya paso!

 

Si me entienden?

 

 

Volvamos a eso del perfecto equilibrio.

 

Una de las prioridades que tengo en este momento, es poder ser yo, ser mamá y ser trabajadora al mismo tiempo. Una prioridad nueva surge, con mi pareja y es además de respetar nuestros espacios, es respetar el espacio que hay entre él y yo.

El amor es generoso. Eso es lo que siempre nos han dicho. Pero hasta qué punto puede ser generoso con el amor? Una vez conocí una pareja, que nunca discutía, nunca mentía, nunca se decía, siempre se “amaba”. Un día, uno de ellos desapareció, fugaz, intempestivamente. Y el otro quedo sin rumbo, sin saber, incompleto.

Yo amo a mi pareja, y tenemos un compromiso de dar la pelea para seguir siendo pareja. La cuestión es que cuando tienes hijos, y eres padre o madre, el tiempo, ese factor que no tiene perdón, no tiene repetición ni pausa, a veces casi siempre no me alcanza para lo que quisiera hacer. Volviendo a mi pareja, estamos en un momento de reencuentro, no sé qué tanto va durar pero hasta que nuestras hijas estén grandes, nuestra prioridad siempre serán ellas antes que nosotros. Y los dos lo sabemos. Y también sabemos que tenemos que priorizarnos a nosotros. ¿Cómo carajos?

Si alguien sabe que no me lo diga porque no todos nos movemos por este mundo bajo la misma fórmula.

Hoy pensé: Tal vez no todo debe ser equitativo, para que exista equilibrio. Tal vez cuando se habla de que el amor es generoso, es porque precisamente no tiene que ser equitativo, simplemente reciproco. Si yo entiendo menos desde mi entendimiento, y más desde el momento, las circunstancias, el tiempo, el valioso irrecuperable tiempo, lograre amar generosamente y no buscaré nunca más ese “equitativo”.

 

Escribo, confieso.

 

 

 

 

 

3 comentarios sobre “”

  1. El espacio para mi es como andar en una calle: es de dos vias, hay que respetar a los que vienen, los que van adelante y atras asi como -yo espero- que respeten my espacio. A veces son mas de un carril a cada sentido, a veces voy solo y hago lo que quiera, a veces es una destapada donde la alineacion no es tan estricta. A veces hay gente que es mas grande, sea con carga larga/ancha y necesita mas tiempo/espacio. Otra gente esta pinchada y hay que decidir: Paro y ayudo? me muevo, si esque hay campo? paso despacio por razones de seguridad.
    Mi espacio es mio… hay veces que toca compartir asi como la pena ajena. Respeto mi espacio asi como respeto el espaco de mi pareja. La equidad tiene muchas definiciones y todo depende del que la mira… de acuerdo; es menos desde nuestro entendimiento, y más desde el momento, las circunstancias, el tiempo. Ser generosas es dificil cuando los demas no lo son y con amor se encuentra ese equilibrio.
    Oh puede que no tenga ni idea de lo que escribo, ja!

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