Soy lo ultimo que fuí
Mi ultimo pensamiento, mi ultimo sentir
Soy mi vida pasada
Soy mis alegrías y mi tristeza
Soy mi sufrir
Soy las marcas en mi cuerpo y las del alma también
Soy mi piel y mi corazón con su latir

Soy lo ultimo que fuí
El instante previo a lo que escribo
Y el presente que ya no es
Soy lo ultimo que fuí porque del después nose

Y se que lo que fué ya lo escribí

Soy el universo pensante de mi mente
Soy alma, soy creación

Soy lo ultimo que fui

Soy

Yo

Conversación con el miedo 2

Esa mañana, se habia vuelto a levantar con el sentir. El miedo apareció despacio, suave, tratando de truncar la paz de su despertar. Pero ella conciente de que miedo lo volvería a hacer, decidió saludarlo.

-buenos días miedo.

-Bueniiiisimos días- contestó miedo – cómo amaneces hoy?

-Pues un poco incómoda con tu presencia, qué puedo hacer para que me dejes? -preguntó ella en tono consiliador.

-Pues un poco difícil, porque eres tú la que me invitó, -le dijo miedo- y ahora me hechas? Qué te molesta tanto de mí?

-Los pensamientos que generas. Es solo eso. Me imagino lo peor y no quisiera sufrir, otra vez. -dijo ella- quiero poder vivir y disfrutar cada instante, alegre o triste, pero sin tí.

A lo que miedo le respondió de nuevo con su tono inquietante e irónico: -continúa…

Ella se quedo en silencio por un rato.

-Porqué a estas alturas de mi vida te da por aparecer en mí asi? Llegas de repente, invades mi cuerpo, te siento en cada pedazo de piel, y mi corazón se arruga, mi respiración se trunca. Es eso normal?

-Es normal que estes hablando conmigo?- contestó miedo

-Normal o no ya no me importa, solo quiero que hablemos y llegemos a un acuerdo. Lo ideal sería que te fueras, es eso posible?

-No- dijo miedo – quiero quedarme.

Un silencio profundo acompañado por un suspiro invadió la cama. Ella se quedó pensando un rato en alguna fórmula para poder subir este escalón de vida. Tenía mucho motivos para no dejarse caer en ese hueco profundo, y llevarse con ella a otros.

-Te voy a resignificar- le dijo ella al miedo

-A si? Bueno si eso quieres- le contestó

-Si tu estas acá es por algo y voy a llegar a la raiz de todo. Me toca indagar mucho en mi mente, dibujo de mente. Y encontraré seguramente mil y un detalles en mí que estan alimentando tu existencia. Socabaré en cada uno de estos detalles, para ver dónde debo hacer remiendos, o reconstrucciones, o simplemente dejarlo asi. Puede ser que con la madurez se adquiere un sentir nuevo. Como cuando de la noche a la mañana pasé de ser una a dos, y después de dos a tres, y tres a cuatro, y asi…

-Puede ser- dijo miedo

Y ella continuó -Cuando mas me molestas es cuando me despierto. Entras por los pies, llegas a mi estómago, subes a mi pecho, lo inflas, lo asustas y así llegas hasta mi mente. Truncas mi mente.

Y la conversacion seguia, ella le contaba a miedo todas las diferentes formas que le podía encontrar. Miedo solo escuchaba, no se pronunciaba. 

– Eres sufrimiento, eres imaginación, truncas mi realidad

– Escupes en mi alegría, en mi disfrute, amargas lo dulce, me cayas cuando quiero hablar y cuando cayo me haces gritar.

– Eres el coco, covid mental.

– Creo que voy a hacer un dibujo y una lista. Un dibujo de mi mente, y la lista de tooooodo lo que te acabo de decir… El dibujo de mi mente, me lo imagino como una maraña natural de pensamientos honestos, que solo buscan crecer sanos. Tengo dos germinados que dependen de mi sanidad. Y varias ramas que dan frutos constantes. Voy a hacer una lista de las mil y una formas que tu, no querido miedo, creas en mi andar. Puede que me demore un poco porque el pensamiento es infinito y tus formas son un poco confusas de interpretar. Pero creo que sólo dialogandote podré aceptarte, aceptarme. Quizás, aceptándote de pronto simplemente haga que ya no te tenga miendo. Ps ps miedo.

-Miedo? 

Ella salio de la habitacion muy despacio y sin hacer ruido, y en un susurro suave dijo -buenos días

A continuación vomito palabras:

• Estoy triste por la muerte de Dilan • Me cuestiono • toda verdad habla desde su propia circunstancia, pero hay una verdad absoluta y es nuestra vulnerabilidad a la muerte • No somos como animales, somos animales • muerte • protesta • protesta • muerte • Salvajes • salvajes los sentimientos • protesta • paz • protesta • el mundo quiere un cambio y el planeta nos lo está dando • me duele Dilan igual que me duele el que apretó el gatillo • el mundo necesita mas amor por favor • perdón • protesta • perdón • protesta • si no nos acabamos nosotros a nosotros mismos, la tierra lo hará • escupo • protesta • escupo • protesta • estoy triste por la muerte de Dilan, la muerte de Dilan es la muerte del amor •

…de lo efímero




Percepción mental efímera, pensamiento y verdad que dependen del rastro de lo efímero del recuerdo. Efímero olvido. Efímero el intento de borrar el recuerdo, de eliminar las palabras que se dijeron y las que no también. Partículas de memoria hacen parte del ser, del hacer. Los significados resignificados una y otra vez, resignificados. Un cartucho también puede ser un cosa llena de balas. Cartucho flor que también hiere. Cambio mi percepción, resignifico algunas decisiones sabiendo que son efímeras y que cuando yo decida que este instante se acaba, tendrán un nuevo significado, percibido talvez por otras mentes que viven el mismo caos mental.

Efímeros como la vida

 

Re-significación del cartucho. Flor que hiere, explota y sigue siendo bella como la flor. Logro parar en el tiempo lo efímero de una explosión, un sangrado del alma. Pero este resignificado es solo mío, y este instante ya se acabó, por lo tanto dejo acá mi parte efímera de ser.

 




en un instante

Ese día después de muchos de andar a la carrera, comenzó despacio. Yo con el propósito de disfrutar más los momentos, de sacar más tiempo para la familia, para mí, quitarle tiempo al trabajo, y usarlo en un café, un dibujo, un juego de escondidas, hacer tareas de ciencias o solo echarse en la hamaca.

 

Me fui temprano a recoger a las niñas al colegio. Había llovido, después de varios meses de sequía, de ver cómo día a día las hojas de los árboles perdían fuerza, de ver cada vez más tierra y menos pasto. Llovió duro y limpio el aire, la vista y los colores. Mis sentidos percibían limpieza. Mi corazón percibía limpieza.

 

Era un buen comienzo para que todo en mi pudiera estar balanceado.

 

 

Corte

 

 

Del tablero del carro salía humo o polvo, yo no lograba entender lo que había pasado. Un voz en mi conciencia me decía, -revísate, y ten calma-. Me vi la cara en el espejo, mi boca estaba reventada. Me dolía la mandíbula y el brazo izquierdo. No podía mover mi dedo meñique. Al mismo tiempo, justo y exactamente al mismo tiempo que yo me hacia este diagnóstico, una mujer gritaba, lloraba, una niña también, un grito mezcla de dolor con temor. Tenía que bajarme del carro.

 

 

Corte

 

Prendí el carro, busque en la app, ese disco de pink Floyd. Conecte el manos libres y emprendí camino. Una suave neblina y una llovizna ligera acompañaban la música.

 

Corte

 

La veo venir hacia mí con cara temerosa, no tuve tiempo de prepararme para el impacto. Es como si me hubieran arrebatado el poder de decisión, de pensar, de actuar.

 

Corte

 

Necesito que alguien recoja a las niñas. Llamo Catalina, hablo con la miss, llamo a jardín, hablo con el director. Llamo al seguro, no sé qué hay que hacer. Del seguro me dan instrucciones que olvido el instante después de cada palabra. Solo tengo 5% de pila. Me tiene que llamar el abogado y  me duele la mandíbula mucho. La niña llora, la mamá también, el papá con la nariz ensangrentada trata de calmarlas. Aparece gente, alguien grita que llamen una ambulancia. Las niñas. Mi esposo. Esta dictando clase, no lo voy a interrumpir, le tomo una foto al carro y le digo, me estrellaron, estoy bien, llámame cuando puedas. Aparase una cara conocida. El seguro llama me da más instrucciones que yo olvido al instante, les doy el número de teléfono de la persona que tengo en frente. Me queda 4 % de pila. Mi computador está en el carro, llegan los bomberos. Llegan otras dos caras conocidas que ven la escena aterrados. Y yo no me callo, No me quedo quieta. No paro. Alguien se acerca y me dice se va la ambulancia usted debería ir con ellos. La silla de la chiquita, mi computador. Mi esposo. Las niñas. Dejo las llaves? Quién va dar mi versión del hecho? Eso lo dejan en el croquis. El seguro dijo algo de un croquis. Todos me dicen que me suba a la ambulancia. El policía me dice que me valla tranquila, que todo está en el croquis. Y así transcurren 15 minutos en cámara rápida. Estoy a mil, calmadamente a mil.

 

Corte

 

Paramédica: Edad?

Yo: eeeeeee, espere no me acuerdo.

Paramédica: se golpeó la cabeza?

Yo: no.

Paramédica: Perdió el conocimiento?

Yo: no. Del 77 al 2017 son 40 y al 2019 son dos. Tengo 41.

Paramédica: Numero de cedula

Yo: espere que voy a llamar a mi esposo.

 

Corte

 

Está lloviendo duro. Disfruto ver como el agua se comienza a abrir camino por el camino. Como el ritmo de las gotas cayendo del techo aumenta hasta volverse pequeños chorritos de agua. Como el viento suave salpica la ventana. Los colores se tornan brillantes, plateados.

 

Corte

 

La veo venir hacia mí con cara temerosa, no tuve tiempo de prepararme para el impacto. Es como si me hubieran arrebatado el poder de decisión, de pensar, de actuar.

Corte

Ese día después de muchos de andar a la carrera, comencé despacio. Y en un instante, unos segundos todo pasó. El miedo llegó.

 

Corte

 

Ese día después de muchos de andar a la carrera, comenzó despacio. Yo con el propósito de disfrutar más los momentos, de sacar más tiempo para la familia, para mí, quitarle tiempo al trabajo, y usarlo en un café, un dibujo, un juego de escondidas, hacer tareas de ciencias o solo echarse en la hamaca.

 

Corte

 

Necesito que alguien recoja a las niñas. Llamo Catalina, hablo con la miss, llamo a jardín, hablo con el director. Llamo al seguro

 

Corte

 

Había llovido, después de varios meses de sequía, de ver cómo día a día las hojas de los árboles perdían fuerza, de ver cada vez más tierra y menos pasto. Llovió duro y limpio el aire, la vista y los colores. Mis sentidos percibían limpieza. Mi corazón percibía limpieza.

 

 

Corte

 

La niña llora, la mamá también, el papá con la nariz ensangrentada trata de calmarlas. Aparece gente, alguien grita que llamen una ambulancia.

 

 

Ese día después de muchos de andar a la carrera, comencé despacio. Y en un instante, unos segundos todo pasó. Todo se sintió.